Este domingo en la mañana, una Jeep plata apareció dentro del Ecoparque Metropolitano, justo en el puente de madera que conecta con el Paseo del Río Atoyac, un área solo para peatones.
Lo raro: el conductor se peló y todo apunta a que andaba pasado de copas. Lo peor es que esta zona está cerrada por las noches y vigilada por policía auxiliar, pero nadie sabe cómo entró el vehículo.
Esto nos recuerda que, aunque Puebla avanza con proyectos como el cablebús para mejorar el transporte y evitar estos riesgos, aún falta que se respete el orden en espacios públicos. Mantener la seguridad y el respeto por la propiedad privada es clave para que todos disfrutemos sin broncas.


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