La diputada local de Morena, Nora Escamilla, se volvió tendencia este miércoles 10 de junio de 2026 por un reloj de lujo que presumió en redes y que desató un debate sobre la transparencia en su declaración patrimonial.
Todo empezó cuando un usuario publicó una foto de la legisladora con un Longines Primaluna Moonphase, valorado en unos 31 mil 500 pesos, y la criticó por “derrochar austeridad republicana”. Nora respondió con sarcasmo, diciendo que le gusta usarlo diario y que está declarado públicamente, defendiendo su derecho a gastar su propio dinero.
Pero la polémica creció cuando se revisó su declaración patrimonial y no apareció el reloj ni su valor detallado, lo que abrió dudas sobre la transparencia que Morena tanto presume.
Esto no es solo sobre un accesorio caro, sino sobre la congruencia de un partido que ha hecho de la austeridad su bandera moral. La ciudadanía espera claridad total, no solo que digan “está declarado”.
Morena enfrenta así un reto: si la austeridad es la regla, sus propios representantes deben cumplirla a fondo. Y aunque no hay indicios de ilegalidad, la percepción pesa mucho en política.
Esto es lo que necesitas saber: la defensa de Nora Escamilla terminó evidenciando que la transparencia no puede ser solo discurso, sino práctica real. Y en Puebla, donde se apuesta por proyectos modernos como el cablebús, la confianza en los servidores públicos es clave para avanzar sin tropiezos.


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