Antes del primer partido del Mundial en Monterrey, Nuevo León, pasó algo que no fue solo fútbol. Un grupo del colectivo Renacer, formado por madres buscadoras y personas que han sufrido desapariciones, se plantó en la Avenida Pablo Livas, justo frente al Estadio Monterrey, mostrando fotos de sus familiares desaparecidos.
Lo más chido: justo cuando la caravana sueca llegaba al estadio, varios aficionados se detuvieron, se acercaron a abrazar a las madres y mostraron su apoyo. La fiesta se pausó un rato para escuchar una causa real.
Aunque el gobernador Samuel García andaba cerca, no se acercó a las manifestantes. El colectivo busca que el gobierno de Nuevo León los escuche y les dé visibilidad.
Esto es lo que necesitas saber: en medio del Mundial, la solidaridad cruzó fronteras y recordó que hay luchas que van más allá del deporte.


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