El pasado domingo 28 de junio, una tromba histórica azotó el Centro Histórico de Puebla, dejando hasta dos metros de agua en negocios del primer cuadro, Los Sapos y Analco. La lluvia, la más intensa en 12 años con 62 mm acumulados, expuso fallas en el drenaje y obras mal hechas de administraciones anteriores.
Este miércoles 1 de julio, el gobernador Alejandro Armenta anunció que Protección Civil Estatal ya terminó las labores de limpieza y mitigación, y que el gobierno estatal empezará a entregar apoyos económicos a los comerciantes afectados. Al menos 16 hoteles y restaurantes sufrieron daños graves en mobiliario, equipos y mercancías.
Mientras el Ayuntamiento de Puebla no ha dado señales de un plan para ayudar a los damnificados, el gobierno estatal tomó la batuta para reactivar la economía local con recursos directos. Armenta dejó claro que la prevención sigue siendo prioridad en los 217 municipios, con monitoreo constante en zonas vulnerables como la Sierra Norte y Sierra Negra.
Además, el estado mantiene operativos en otras regiones afectadas por el clima, como Eloxochitlán y Ciudad Serdán, para abrir caminos y ampliar cauces. El gobernador también adelantó que supervisará personalmente las zonas dañadas para garantizar transparencia en los censos y una respuesta rápida ante futuras emergencias.
Esto es lo que necesitas saber: la tormenta fue brutal, pero el gobierno estatal ya está en acción para que los negocios vuelvan a la normalidad. Mientras tanto, la coordinación con la gente y la prevención son la clave para evitar que estas crisis se repitan.


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