Este jueves, el Congreso de Puebla se puso serio y aprobó por unanimidad una reforma al Código Penal: ahora, forzar a menores de 18 años o personas vulnerables a vivir en pareja (sin casarse) puede costarte hasta 22 años y medio tras las rejas. Así, Puebla se convierte en el estado número 13 en legislar sobre este tema.
¿De qué va la reforma? Si obligas a alguien a cohabitar, te pueden dar de 8 a 15 años de cárcel. Pero si la víctima es de una comunidad indígena o afromexicana, o si tienes algún tipo de poder sobre ella (como ser familiar, tutor o jefe), la pena sube hasta los 22 años y medio. Nada de juegos.
El dictamen fue impulsado por Morena, PT y PVEM, y no es casualidad: una de cada cinco mujeres en México se une en pareja antes de los 18. Además, en 2022 nacieron más de 9 mil bebés de madres menores de 15 años. La idea es frenar la deserción escolar y los embarazos adolescentes que vienen con estas uniones forzadas.
Dato fuerte: en 2025, Puebla tuvo una tasa de 2.95 nacimientos por cada mil niñas de 12 a 14 años, por arriba del promedio nacional (2.39). Aunque bajó respecto a 2018 (cuando era de 3.68), Puebla sigue entre los 10 estados con más casos. El año pasado, según Conapo, fue el octavo lugar nacional, solo detrás de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Chihuahua, Campeche, Michoacán y Veracruz.
En resumen: si pensabas que forzar a alguien a vivir en pareja era “normal” o parte de la cultura, piénsalo dos veces. Ahora, en Puebla, el castigo es real y fuerte.


Leave a Comment