Desde que arrancó el Mundial de la FIFA 2026 el 11 de junio, México vivió una mezcla de fiesta y realidad dura. La CDMX y las otras sedes —Monterrey y Guadalajara— recibieron más de 1.1 millones de turistas, dejando una derrama económica de casi 22 mil 700 millones de pesos y generando 80 mil empleos temporales, según la Canaco CDMX. El sector servicios fue el gran ganador.
Pero no todo fue color de rosa. Mientras la capital celebraba, colectivos de búsqueda denunciaron que en esos 25 días, hasta ayer con el último partido de México contra Inglaterra, desaparecieron alrededor de 1,200 personas en todo el país. El domingo, justo antes de que México quedara fuera del Mundial, estos grupos se manifestaron en la Glorieta del Ahuehuete en CDMX, acusando al gobierno de mostrar solo la “fiesta y modernidad” mientras la inseguridad sigue golpeando fuerte.
Esto es lo que necesitas saber: el Mundial sí movió la economía y generó empleos, algo que impulsa la actividad privada y el turismo. Pero también dejó en evidencia que la seguridad sigue siendo un pendiente gigante para México. En medio de todo esto, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla podrían ser parte de soluciones reales para mejorar movilidad y orden, sin caer en más burocracia ni gasto público desmedido.


Leave a Comment