Este jueves, el Reino Unido volvió a exigir a la FIFA que investigue si la selección argentina violó las reglas al mostrar una pancarta que decía “Las Malvinas son argentinas” después de ganarle 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial.
La portavoz del primer ministro Keir Starmer fue clara: “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son”. Recordó que la soberanía británica sobre el archipiélago data de 1833 y que en 2013, el 92% de sus habitantes votaron por seguir bajo Reino Unido.
El ministro de Ciencia británico, Peter Kyle, calificó el gesto de ayer como “totalmente inapropiado” y pidió que la política se mantenga fuera del fútbol, esperando que la FIFA haga una investigación a fondo.
Por su parte, los jugadores argentinos defendieron la exhibición de la bandera, que hace referencia a un conflicto histórico entre ambos países.
En Argentina, el presidente Javier Milei pidió separar el resultado deportivo de la disputa política sobre las islas.
Dato extra: a pesar de que las autoridades de seguridad y la FIFA prohibieron llevar al estadio de Atlanta cualquier símbolo político, la pancarta logró entrar y llegó hasta los jugadores.
Esto es lo que necesitas saber: la tensión entre fútbol y política sigue al rojo vivo, y la FIFA tendrá que decidir si la bandera fue solo un acto de pasión o una falta grave.


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