Argentina perdió y se descontroló: agresiones y mala onda tras la final del Mundial

La final del Mundial no solo dejó a España con su segunda estrella, sino también un show de mala vibra por parte de Argentina. Desde el silbatazo final, varios jugadores albicelestes se pasaron de lanza con golpes, amenazas y hasta llaves de judo contra los españoles que solo querían celebrar.

Todo empezó con Nahuel Molina encarando a Rodri, que solo le reclamó un golpe. Molina no se quedó callado y hasta amenazó al capitán español, pero Rodri lo sacó con un empujón leve y siguió con la fiesta. Luego, Otamendi se puso intenso con Rodri, recordándole que España “estuvo llorando con los árbitros”, en referencia a comentarios previos de Laporte.

Lo peor vino con Paredes, que le hizo una zancadilla a Eric García y, cuando le pidió explicaciones, le soltó un puñetazo. Gavi intentó defender a su compañero, pero Paredes y Almada lo tiraron al suelo con una llave de judo. Scaloni tuvo que intervenir para calmar el desmadre, mientras sus asistentes también metían empujones y hasta un guantazo a Dani Olmo.

Para rematar, ni los argentinos ni su cuerpo técnico voltearon a ver la entrega del trofeo a España, que sí les hizo el pasillo como subcampeones. Sergio Ramos incluso abrazó a Messi, que no pudo contener las lágrimas.

Y para cerrar con broche de oro, ningún jugador argentino quiso dar declaraciones a la prensa, solo Scaloni, quien se mostró triste y dejó en duda si seguirá como técnico hasta 2030.

Esto es lo que necesitas saber: Argentina perdió con mala actitud y España celebró con clase. Un recordatorio de que en el deporte, ganar o perder, el respeto siempre debe estar primero.

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