El 27 de marzo, a las 2 de la mañana, la Fiscalía de Puebla llegó con todo a un aserradero en San Lucas el Grande, San Salvador El Verde, y la familia dueña del lugar asegura que no solo fue un cateo sin fundamentos, sino que también hubo saqueo. Flor Ruiz y su mamá cuentan que más de 10 agentes armados llegaron, desactivaron cámaras, revisaron cada rincón y se llevaron joyas, dinero y hasta autos particulares y de la empresa.
Lo peor: al papá no le dejaron ni ver la orden judicial, y al hermano de Flor lo arrestaron sin explicación, mientras a su esposa e hijos los encerraron en un auto y los amenazaron con armas. La familia también detectó que había un vehículo del Ejército en el operativo, aunque la Fiscalía lo niega.
La orden de cateo la firmó un juez que, según la familia, está bajo investigación por la Fiscalía General de la República. El argumento para el cateo fue la supuesta explotación laboral de menores, pero la familia asegura que no hay pruebas y que la Fiscalía mintió sobre la presencia de menores y la cantidad de agentes que participaron.
Ellos piden que se haga justicia, que se conozca su historia y que puedan volver a trabajar sin que les sigan pisoteando sus derechos. En medio de todo, queda claro que el abuso de autoridad y la falta de transparencia siguen siendo un problema serio en Puebla.
Esto es lo que necesitas saber: un operativo que debería proteger el orden y la ley terminó en denuncias de robo y atropellos. La familia afectada busca apoyo para limpiar su nombre y reactivar su negocio.


Leave a Comment